Villa de origen árabe, es reconquistada en 1234, cuando don Blasco de Alagón toma el Castillo de Culla con todas sus pertenencias, entre ellas Benasal, quien otorgó la primera carta puebla el 3 de enero de 1239, pasando entonces a manos de su hija Constanza y del marido de ésta, Guillem d'Anglesola. El hijo de ambos, en 1303, vendió todo el término a la Orden del Temple y, al ser disuelta ésta, se incorporó al señorío de la Orden de Montesa. Históricamente formó parte de la denominada Setena de Culla.