Aunque hay algún yacimiento del periodo íbero y han aparecido algunos restos romanos, la actual localidad tiene un claro origen musulmán. Fue conquistada por las tropas de Jaime I en 1238. Tras diversos cambios de dueño, la localidad pasó a formar parte de la familia Centelles. A pesar de la conquista cristiana, la población musulmana seguía siendo mayoritaria, generando múltiples revueltas hasta su derrota definitiva en 1528, en la llamada batalla de Almedíjar, que puso fin a la rebelión de los moriscos en el Reino de Valencia.