La historia de San Fulgencio comienza en el s. XVIII, cuando D. Luis de Belluga y Moncada, obispo de Cartagena-Murcia, puso en marcha su proyecto de desecar una serie de tierras pantanosas e insalubres próximas a la desembocadura del río Segura, transformándolas en suelo fértil y apto para el aprovechamiento agrícola. A este cardenal también se le debe el nombre de la localidad, así como que desde su fundación, dispusiera de la categoría de Villa Real, concedida por el rey Felipe V. Su fundación data del 1729.