Por proximidad geográfica, este castillo fue pieza importante en 1707 durante la batalla de Almansa, puesto que se refugiaron los partidarios de la causa borbónica, que resistieron el asedio de los austracistas, y que por esto recibieron de Felipe V los títulos de villa y de "Muy Leal y Noble". Hoy el castillo ha sido restaurado y se ha instalado un Museo Festero, dedicado a las celebraciones de Moros y cristianos, que se celebran el día de San Blas.